
“EN 2025 AVANZAMOS Y NOS CONSOLIDAMOS HACIA EL PAÍS QUE QUEREMOS”
Reflexiones de Actualidad Política
Por Julio Ant. Altagracia
El Horizonte, Distrito Nacional RD.- Con el inicio del año 2026 cambiamos la página del calendario como lo hacemos cada mañana, pero en esta ocasión, de manera particular, lo hacemos con la mente puesta en el porvenir e inflada por sentidas ambiciones y los más acrisolados deseos de bienestar, paz y progreso, sentimientos estos que encienden nuestro ánimo y fortalecen nuestras aspiraciones personales y colectivas y en ese estado emocional, con fe y esperanza, lanzamos nuestras primeras Reflexiones del Acontecer Político en Nuestro País, ratificando nuestro convencimiento de que muy por encima de las adversidades y errores, que los hay, nuestra nación se enrumba por buen camino en estos momentos y que en ese orden no debemos equivocarnos, ni desviar la línea que nos traza la prudencia y la sensatez para advertir un horizonte claro y promisorio.
El año que recién termina, con luces y sombras, debemos verlo como el de reafirmación y cumplimiento de metas, promesas y propósitos, ya que los casos adversos e indeseados, han servido para imponer correctivos, promover cambios y ratificar la determinación de la actual gestión de gobierno en el orden de no tolerar
actuaciones que lesionen los intereses del pueblo dominicano y dejar claros mensajes de que para el que se equivoque habrá consecuencias y cero tolerancia.
Aunque lo expuesto más arriba es una reiteración de nuestros criterios al describir como lo hemos hecho en reiteradas ocasiones, la administración del Presidente Luis Abinader, denominándola como una nueva escuela del quehacer político y en la administración del Estado, en sentido ético y eficiente, como un hito histórico valorado por muchos, la realidad es que el año 2025 recién finalizado, estuvo marcado por renombrados actos de corrupción, mismos que laceraron la conciencia del país, debemos valorar en estos, un hecho sin precedentes, la forma que han sido enfrentados y rechazados por las autoridades, con determinación y drasticidad nunca antes vista en administraciones anteriores, lo cual implica un avance trascendente.
Es importante destacar además, que aunque los episodios negativos a los que nos referimos han eclipsado, momentáneamente, el horizonte dominicano en la transparencia y la honestidad que enarbola la presente administración gubernamental, no debemos ver ésta como si fuera la regla, sino como la excepción, que ha brindado la oportunidad para marcar la diferencia entre una y otra administración, y en la que el Presidente Luis Abinader ha transmitido coraje, valor personal y determinación en su compromiso contraído, así como la certeza de que en su gobierno nada ni nadie desviará su decisión de crear y mantener un proyecto de administración estatal, basado en la decencia, la eficiencia, la transparencia, la honestidad y la ética, sin que una acción contraria conlleve consecuencias.
Creemos importante destacar que el rechazo y combate a los manejos indecorosos de los recursos del Estado, es un deber y una responsabilidad de todos, y que en ese orden no debemos tener reservas ni vacilaciones, sino más bien un persistente, vibrante, responsable y decidido apoyo, sin ningún tipo de contemplación, asegurándonos de que la politiquería barata e irresponsable sostenida mediante la creación de contenido y narrativas artificiosas y sin fundamentos, den riendas sueltas a una oposición creadora y cazadora de malas noticias, con el propósito de ser usadas de manera oportunista engañosa y abusiva con el unico interes de crear imágenes adversas contra el Presidente de la república y la actual administración. Somos partidarios y abogamos por el ejercicio de una oposición responsable y constructiva, como algo sumamente importante para la vida en democracia de un país y para el sustento del sistema de partido político de la nación, pero esta debe ser sobre la base de propuestas sustentables, serias y realistas, con críticas objetivas capaces de ser debatidas y sacar conclusiones para enmendar y crecer, sin embargo observamos que el uso cotidiano consiste en críticas de acciones, sin fundamentos carentes de sustento y objetividad, emanadas, con frecuencia, de un liderazgo fracasado, desenfocado, obsoleto y sin moral cuyas oportunidades dejaron pasar inoportunamente y que ahora sin ninguna reivindicación, exhiben la frustración, los resentimientos, los odios e impotencia, ante un regreso cada vez más lejano.
El inicio del año 2026, nos inspira los mejores deseos, los mejores propósitos y metas para los cuales requerimos sensatez, prudencia y responsabilidad para admitir y aceptar la realidad de que nuestro país se conduce por un buen camino y que esto se debe a que estamos en manos diestras y responsables con una clara visión de futuro y con la integridad requerida para despejar dudas y preocupaciones, bajo el liderazgo de un hombre que voluntariamente ha renunciado al legítimo derecho de continuar en la presidencia de la república, teniendo como único propósito dedicarse exclusivamente al servicio del país con el interés supremo de construir un legado histórico que sirva de faro y guía a la actual y futuras generaciones.



