
A LA NACION DOMINICANA
Por favor apoyemos la reforma estatal, examinándonos al igual que a nuestros predecesores con nuestros adorables fracasos
Por Dr. Manuel Aquino ( medico)
El Horizonte, Santo Domingo Este RD.- Nacemos siendo personas buenas y la circunstancia estatal nos convierte en personas crueles. Debemos reconocer que somos obedientes a la 《legitimidad》 existente de nuestra conducta de vida, que pareciera llegó a su fin o de intolerancia en uno mismo.
Es evidente y demostrable que nuestra conducta es dura y severa en su radicalidad atroz y ordenada desde su《legitimidad social》 de vida.
Reconozcamos que somos educado desde esa 《legitimidad conductual》 y como tal nos sentimos en la obligación de cumplir con su desarrollo en nuestro 《entorno》.
Nuestro 《entorno》 nos posee de un rasgo de personalidad social específico que nos convierte en proclive a cometer atrocidades en todas nuestras longitud de vida estatal
Hagámonos todos esta pregunta: ¿ es posible que una persona normal abandone su noción del bien y el mal ante una orden de un linaje social y político?. La respuesta está en la relación entre la 《autoridad》 y la obediencia.
Pues nacemos siendo sanos o personas del bien y el entorno nos obliga a que abandonemos esa virtud para cumplir orden de nuestra 《legitimidad sociopolítica》 y operada desde la 《legitimidad conductual》.
La conducta de nuestra nación es el resultado directo de un sistema político incorrecto y que cualquiera de nuestros descendientes cuando crezca haría los mismo y si el 《entorno》 y mucho más si sería el mismo de hoy
Es cierto que nacimos, crecimos y desarrollamos la conducta atrosa que hoy vivimos, y que hoy se hace evidente la necesidad de arrepentimientos del estado que vivimos como seres sociales, solo que nuestro criterio moral como ser humano quedará afectado por ese mismo estado y que generaciones futuras nos aceptarían la heroica decisión transformadora de una generación conductual inaceptable de vida a una generación mejor vivible y esa seria las personas reformadas que junto a nuestros descendentes construiremos una sociedad nueva; nacida reformada y sana y de desarrollo sano.
Todo será posible cuando entendamos de la necesidad urgente de renunciar a nuestra 《libertad individual y colectiva》 entendiendo que nuestra conducta deriva de la obediencia al mismo sistema y de decisión individual en circunstancias dadas
No nos confundamos con los llamados 《líderes de opinión pública》 en muchos de nuestros medios ya que en la longitud de vida ha sido clara que no son más que figuras de nuestra propia conducta, que se manejan entre la 《legitimidad e ilegitimidad a grupos》 cada ciertos tiempos y su actuación la podemos valorar desde su carácter de empresa que discretamente manipulan e idiotizan socialmente a uno. Por lo que debemos controlar el dial tanto de la radio, la televisión, los medios digitales y las redes sociales y sin dejar de reconocer el valor de los mismos ya qué reconocemos también de su potencial y valor que juega en lo social.
Así qué conocer su línea u objetivo de cada 《líder de opinión pública》, está en su consciencia decodificarlo inmediatamente lo escuche .
Reconozcamos también que muchas autoridades y poderosos personajes, se valen muy discretamente de su autoridad en componendas con esos《líderes de opinión pública》 para persuadir a un pueblo y convertirlo en sus súbditos y luego de obtener su objetivo convertirlos en actores de la conducta que hoy vivimos.
Está definido en la psicología social y en nuestro campo está, qué lo que determina a nuestra conducta es el tipo de personas que somos y que hemos construidos y el tipo de situación en la que nos encontramos; pero también se recomienda que en lugar de analizarnos y explicar nuestros delitos, es de importancia el contexto o la situación lo cual también debemos llevar a la reflexión.
Y es de todo bien saber y si así queremos cambiar, que la oscura realidad dominicana obedece al sistema sobre el cual hemos construido a nuestra composición social, la misma convirtiéndonos en personas malvadas y que ya hoy no nos toleramos en ella.



