
Reflexiones de Actualidad Política
Por Dr. Julio Altagracia G.
El Horizonte, Santo Domingo RD.- El Presidente Abinader, en su firme propósito de dirigir el Estado con transparencia, honestidad y eficiencia ha dispuesto, en una acción sin precedente en nuestro país, que la Contraloría General de la República, audite y publique los resultados de todas las gestiones de todos los ministerios y direcciones generales que integran las instituciones dependientes del poder ejecutivo.
En cumplimiento a la disposición el Jefe del Estado, han sido publicadas en esta semana un primer grupo de auditorías, que han causado, como era de esperarse, un extraordinario revuelo no solo en el gobierno, sino en la oposición y la sociedad dominicana en general, tanto por lo novedoso e inesperado, así como por sus resultados, que en su mayoría según se ha visto, presentan fallas y debilidades de carácter administrativas carentes manejos dolosos.
Sin embargo, el gran contraste está en que justamente en estos momentos se conocen estremecedores detalles oficiales de los resultados de la investigación a la Cámara de Cuenta, ordena por la Cámara de Diputados, que dan cuenta de que una de las razones principales de la crisis que enfrenta a los integrantes de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana, consiste en la negativa de una parte de sus miembros a que se le de publicidad a varias auditorias correspondientes a gestiones del pasado gobierno.
Todo parece indicar, según el criterio del presidente de la Cámara de Diputados y muchos legisladores, de que la solución a los conflictos de la Cámara de Cuentas, debe ser sobre la base de un Juicio Político a todos sus integrantes, destituyéndolos y designado una nueva dirección en esa institución estatal, sin embargo, se da el caso de que los dos principales partidos de la oposición, el PLD y la FP, con importante representación congresual, se niegan rotundamente a apoyar la acción disciplinaria sugerida, en un esfuerzo por impedir que se conozcan los resultados de las auditorías a su gobierno que se mantienen engavetadas.
Es justamente ahí donde se observa con claridad la gran diferencia que marca y distingue las actuaciones del gobierno del Presidente Luis Abinader, con las anteriores. Una diferencia que resalta la transparencia de este gobierno al abrir al público en general, los libros de la administración del Estado, sin importar las consecuencias, permitiendo, inclusive, que una oposición arrinconada por sus actuaciones, por demás irresponsable y sedienta de encontrar actos de corrupción en los funcionarios de este gobierno, que le permitan presentarlos ante la opinión pública como corruptos para que sean sean percibidos por la población como iguales a ellos, y que por consiguientes, todos iguales, algo que no corresponde a la realidad.
Somos de opinión que la apuesta del Presidente Luis Abinader, por la transparencia, honestidad y eficiencia en la administración de los recursos del Estado, debe ser apoyada, aun cuando no resulta cómoda, incluso para los actuales funcionarios muy serios, que los hay, en razón de que existe una feroz campaña, orquestada por la oposición, tratando de presentarlos como deshonesto que han aprovechado las publicaciones de las auditorias con esos propósitos, sin embargo, creemos correcta las acciones del Presidente Abinader y sugerimos que no se debe ceder ante el chantaje y la irresponsabilidad de los corruptos, que ante las evidencias de sus irrefutables inconductas, se ocupan afanosamente y a cualquier costo en buscar compañeros en la presente administración, convencido como estamos de que la sociedad dominicana sabrá establecer la diferencia entre esta administración y las otras.



