OpinionPolitica

REALIADADES ENCONTRADAS DE CARA A LAS ELECCIONES 2024

Spread the love

Reflexiones de Actualidad Política

Por Julio A. Altagracia Presidente del PVUD

El Horizonte, Santo Domingo RD.- Aun cuando la oposición trata afanosamente de desvirtuarlo u opacarlo, constituye una realidad ostensible e indiscutible que a partir del 16 de agosto, del año 2020, sé inauguró en el país un nuevo estilo y una cultura diferente, que habrán de quedarse, en la administración transparente, austera, honesta y eficiente de los recursos del Estado, en contradicción diametralmente con los estilos y conductas de las administraciones antecedentes, donde todo parece indicar, que la permisibilidad, la tolerancia y el contubernio con la corrupción y la impunidad se convirtieron en las normas por excelencia.

Pretender decir que ahora todo marcha a la perfección es una utopía, consciente de que no son santos los funcionarios de la presente administración y que han habido y existen quienes debían y contravienen sus responsabilidades por diferentes razones, entre ellas, la deshonestidad, muchas de las cuáles han sido descubiertas o advertidas con consecuencias y sin ellas, sin embargo, jamás pudiera compararse el desenfreno, el abuso y los excesos que se cometieron en las administraciones recién pasadas, y que hoy ante la vista de todos, no solo se ventilan en los tribunales de la República, sino que muchos de sus autores han admitido públicamente sus responsabilidades personales en los mismos.

Lo anterior ha dado como resultado que la oposición política, encabezada por el PLD y La FP, que pudieran ser lo mismo en responsabilidades y compromisos, estén pasando por sus peores momentos de cuestionamientos y rechazos, en los que sus porcentajes de aceptación popular, combinados, según los sondeos más creíbles, no alcanzan el 40%, haya tenido que recurrir a la construcción de unos ejes de campaña publicitaria sobre la base de la negación, descalificación, desnaturalización y opacidad de la figura, la eficiencia y la obra de gobierno del Presidente Luis Abinader, llevándose de encuentro sin importar: normas, honras, sacrificios y conductas ejemplares, reconocidas por la mayoría, mismas que ocasionan que en estos momentos la aceptación popular este muy por encima de lo porcentajes con que gano las elecciones del 2020.

Sí observamos el comportamiento de la oposición, podemos ver con claridad que no tiene ningún proyecto de nación, de cara a las próximas elecciones, ni la receta para conjurar los males, que en su papel de oposición, denuncian a diario, por todos los medios que le son posibles y que su única propuesta se limita a:

  •  Criticar y denotar las acciones del gobierno, todas sin excepción, sin importar bondades y méritos de las mismas, presentando al gobierno y de manera particular al Presidente de la República, como incapaz, fuera de control, corrupto, indolente e inhumano, repitiéndolo muchas veces, tratando de hacerlo creíble, pero sin fundamentos serios.

  •  Abundan reclamos y demandas sociales con trasfondos demagógicos y politiqueros, conscientes de soluciones imposibles en el tiempo, muchas de ellas ocasionadas o descuidada en sus gestiones de gobierno, con él único propósito, aparentemente, de dañar y/o exacerbar ánimos y crear ambientes de inconformidad popular, que pudieran considerarse como desestabilizadores de la paz ciudadana, con él único interés de obtener capital político.

  •  Permanentes quejas, inconformidad y reclamos a los principales medios de comunicación del país, que en una actitud sería y responsable; No asumen ni dan cabida a su lluvia de denuncias irresponsables.

  •  Por otro lado, todas las mediciones o encuestas de simpatía política, cuyos resultados le son adversos, son compradas o tienen intereses en el gobierno, sin importar la seriedad histórica de la empresa que la realice, ya que todo parece indicar, que las únicas que son buenas y creíbles, son las que ellos presentan, evidentemente acomodadas a sus propios intereses.

Otra realidad, diferente por cierto, es que en los últimos tres años se ha producido en el mundo, incluyendo a la República Dominicana, por su puesto, una transformación y un cambio profundo en la siquis y la mentalidad de la gente, así como en las formas de hacer, sin que la política sea la excepción.

Las comunicaciones masivas han revolucionado y crecido de manera extraordinaria y la gente en todas las culturas y comportamientos, están jugando papeles estelares en las decisiones y en las acciones, ignorar está realidad por una parte importante de nuestro liderazgo político, constituye un error que será advertido y pagado por estos, y las organizaciones políticas, durante los eventos comiciales de febrero y mayo del próximo año, cuando la sociedad dominicana de su veredicto en las urnas electorales.

La otra realidad, innegable por cierto, es que el 16 de agosto del 2020, se instaló en la mansión presidencial del Estado Dominicano, una familia con mandato presidencial, que no solo ha dado muestra de honestidad, formalidad, decencia, eficiencia y humildad, sino que con su conducta y comportamiento sé ha ganado el respeto, la confianza, el cariño y la admiración de la mayor parte de la sociedad dominicana y que lo manifiesta con orgullo, elementos estos que pesaran mucho en los momentos que habrá que hacer comparaciones en las propuestas para escoger las nuevas autoridades de nuestro país.

Dr. Julio Altagracia
Back to top button